Cura umbilical en Atención Primaria

El cordón umbilical se desprende entre el octavo y quinceavo día de vida. El tiempo de caída del cordón está relacionado con el tipo de parto, el sexo del bebé y el tipo de lactancia materna. La cicatrización de la herida suele producirse entre tres y cinco días después de la caída del cordón umbilical.
El cordón umbilical es una puerta de entrada para los microorganismos a través de vasos sanguíneos, lo cual puede causar septicemia por diseminación sanguínea.
Hace más de cuatro décadas, la creencia de que bacterias nocivas crecían en el cordón de los recién nacidos provocó la rutina de aplicar desinfectantes y agentes antimicrobianos en la cura umbilical. Esta práctica se ha mantenido hasta la actualidad en la mayoría de maternidades como tratamiento preventivo de la onfalitis, que es como se denomina a la infección del cordón umbilical.
Existen estudios que comparan la cura del cordón con alcohol y mantener el cordón limpio y seco, y lo relacionan con el tiempo de caída, la aparición de infecciones, el coste económico y el confort materno. Todos concluyen que mantener el cordón limpio y seco hasta su caída disminuye el tiempo el tiempo de caída y no aumenta el riesgo de infección en el recién nacido.Comparando posteriormente la colonización bacteriana del cordón entre los diferentes tipos de cura, se afirmó que, aunque si bien la colonización es superior en aquellos casos en que el tratamiento se limita a mantener limpia y seca la zona, esto no se traduce en un aumento significativo de las complicaciones. Los autores concluyen que la cura sin antiséptico se muestra segura siempre que vaya acompañada por un seguimiento de personal sanitario que pueda detectar signos y síntomas precoces de infección.
Segmento extraído de la revista Metas de Enfermería nov.2007; 10(9):27-31